El dolor de pecho no siempre es del corazón
El dolor de pecho es uno de los motivos de consulta más frecuentes y angustiantes. Puede tener causas cardíacas, pero también muchas otras: musculares, digestivas (como el reflujo), respiratorias o relacionadas con la ansiedad.
La clave no es alarmarse por cualquier molestia, pero sí saber reconocer las señales que no pueden esperar.
Señales de alarma: andá a la guardia o llamá a emergencias
Buscá atención inmediata si el dolor:
- Es opresivo, como un peso o una presión en el centro del pecho.
- Se irradia al brazo izquierdo, la mandíbula, el cuello o la espalda.
- Aparece con falta de aire, sudoración fría, náuseas o mareos.
- Surge durante un esfuerzo y no cede en pocos minutos con el reposo.
- Viene acompañado de palpitaciones intensas o sensación de desmayo.
Ante estos síntomas no esperes a sacar un turno: acudí a una guardia o llamá al sistema de emergencias de tu zona. En un infarto, cada minuto cuenta.
Cuándo alcanza con un turno programado
Podés gestionar una consulta cardiológica común (sin urgencia) cuando el dolor:
- Es leve y pasajero, sin los signos de alarma anteriores.
- Aparece al apretar o mover el tórax (suele ser muscular).
- Está claramente ligado a las comidas (puede ser digestivo).
- Es una molestia que te genera dudas pero no te limita.
En estos casos, un control con cardiología permite estudiar el origen con calma. En Crontu, cardiología registró más de 690 turnos confirmados en los últimos 90 días, con 290 profesionales disponibles.
No te autodiagnostiques
Esta guía es orientativa y no reemplaza la consulta médica. Ante la duda, siempre es preferible consultar de más: un profesional puede descartar causas serias con estudios simples como un electrocardiograma.